Este fin de semana una Leyenda del Rodeo, Hugo Cardemil Moraga, fue despedido en su Viaje a la Medialuna Celestial. Las autoridades del Rodeo se hicieron presentes a través de sus presidentes, Luis Iván Muñoz y Cristián Leiva, autoridades comunales,como el alcalde Javier Muñoz, ex dirigientes, amigos, y cada uno de los integrantes de las Familias Cardemil. Entre los ilustres visitantes presidente honorario de la Fedreración de Rodeo , Gonzalo Vial Vial.

La Iglesia Matriz de Curicó fue escenario de una manifestación Religiosa, que motivo sentidos y actos de reconocimiento recuerdo, de Alberto Cardemil H.; sus hijos, Hugo, Sebastián y Ramón y su Nieto Camilo Frías Cardemil. Todos ellos con una honda emoción y dieron luces, de lo que fue la vida Deportiva, por todos conocida,Familiar, y Social.

Alberto Cardemil H. en su intervención señala:

"Con mucha Pena, pero también con la Serenidad de de enfrentar este momento, hablo esta tarde para despedir  sus restos mortales y expresar la convicción de que está gozando la Felicidad eterna de los Buenos.

La Historia del Tío Hugo es una historia de superación personal, hasta el logro de las más altas metas que se propuso. Pero también  es una historia del cultivo tenaz, inclaudicable, de valores, principios, de actitudes vitales, de características esenciales , de aspiraciones y realidades de su familia originaria los Cardemil Moraga,agricultora y propietaria costina de Colchagua y Curicó, perteneciente a una categoría  y especie, hoy en extinción, "la de Caballeros Agrarios de Provincia"

Corren hoy tiempos frivolidad, despreciativos de la Historia y el esfuerzo persona, de exaltación de derechos y negación de deberes, en que parece esperase que las recompensas  lleguen como Don gratuito de la naturaleza. Por reso vale la pena recordar, en el momento solemne de su partida , La personalidad característica  del Tío Hugo, transformado de un referente señero , no solo  de su familia, sus parientes, sino de sus inolvidables amigos y admiradores.

Nacido en 1925, fue el último en partir de una larga familia formada por Violeta (1911); Jorge (1912); Guillermo (1913); Tencha (1915); Ramón (1917); Estela (1919); Hernán (1921); Fresia (1923); Inés (1926); Jaime (1928); Iván (1932), todos aventados desde el mítico fundo Ranguili, por una de las tantas crisis económicas y sociales , la de 1933,ocurridas en Chile, y lanzados todos a la obligación de construir sus vidas con esfuerzo propio y duro, sin evharle la culpa a nadie.

Me consta , por muchas conversaciones  con mi Padre, el propio Tío Hugo, y con mis Tíos Guillermo,Jorge, Nancho, Jime, Violeta, Tencha y Estela, que del recuerdo vital de Ranguili, de esa forma de vida rural, de los aportes  de esa profunda hosca y fina cultura campesina, vienen las fuerzas que hicieron de Tío Hugo un grande , un campeón de Rodeo de la Vida, la gran persona, el gran Jinete y caballero huaso que llegó a ser.

Y vale la pena consignar esos valores para la historoa que Tío Hugo poseyó en grado tan alto;

El Amor al Campo y las Tradiciones ecuestres de la huasería que compartió con su padre y hermanos de forma apasionada y definitiva.

La tenacidad, la autodisciplina en el trabajo, la tenacidad inquebrantable en el logro de los objetivos que se propuso.

La auténtica humildad en el triunfo  y la dignidad en la derrota, que nunca cambiaron, su forma profunda de ser, propia  de la persona segura de donde viene y a donde va.

El Sentido inquebrantable  de Familia, por la que se jugó siempre  y a fondo, entendiendo que es la red de afectos y lealtades superiores e irremplazable.

El sentido Religioso profundo de la vida, tan huaso y tan costino,que al margen de BIMG 1820eaterías, nos hace entregarnos confiados a la providencia de Dios.

El humor tan característico de los Cardemil Moraga, irreverente, filudo y hasta burlón y ladino  en muchos casos, pero capaz de reírse de uno mismo, que es prueba superior de inteligencia.

Por último la simpatía , la afabilidad de trato, que siempre hacía grato y gustoso, una verdadera fiesta, alternar con El en reuniones, rodeos y ocasiones sociales.

Y así llegó el Tío Hugo con sembrado y cultivo y la cosecha de esas característica, con el arreglo de esa forma de ser  a constituirse  en un referente, un personaje del huaserío chileno, un hito del Rodeo. El Jinete de grandes logros que todos reconocemos y admiramos, y que dejó revelar ahora en nombre de sus sobrinos.

Su familia formada por Rosita Oportus, su compañera de toda la vida, en primer lugar, con hijos, nietos, yernos, y nueras que lo quisieron, respetaron y admiraron, sólida ,unida,respetada y proyectada al futuro con la dote de prestigio que les legó.

El insustituible  respeto y aprecio y cariño de sus numerosos  compañeros, colaboradores, compadres, amigos y la admiración  popular general y unánime, vertida en la memorable ovación  grandiosa, de pie de que fue objeto  en Rancagua premonitoria a su partida.

Sus impresionantes triunfos deportivos, 4 Veces Campeón de Chile y muchas veces  segundo, tercero y finalista del Rodeo chileno, la disciplina que tanto amó  y la que tanto le dio en su larga vida.

Las vidas humanas ,aún las ejemplares, están hechas de luces y sombras, de flores y espinas, y es bueno recordar que no todos fueron alegrías y aplausos en la vida del Tío Hugo, y hay que ser muy hombre, muy recilente para aguantar y superar las duras penas que lo remecieron  y doblaron, pero nunca lo quebraron, entre ellos los reveses económicos, las graves  enfermedades, y la prematura muerte de su hija Carolita, en la flor de la vida y la maternidad. Ellas prueba y explica, como el cara y sello de una medalla, el duro metal  de que estaba hecho, forjaba su recia personalidad.

Hoy parte el Tío Hugo a reunirse con sus padres, sus hermanos, su hija Carola, muchos de sus queridos compadres, amigos y compañerps. Nosotros damos emocionados el último adios, pero no el último recuerdo a una persona excepcional que marcó nuestras vidas con su ejemplo. Tio Hugo marcó un Hito, pusi alta la vara de la vida. Hoy sus sobrinos lo acompañan en su vuelo al descanso hasta que seamos capaces  de seguir su ejemplo.

En la Ceremonia religiosa, tambien intervinieron sus hijos Hugo, Sebastián y Ramón, y su nieto mayor Camilo, que en emocionadas palabras, destacó lo que fue el Tata Hugo en su vida. (Luis A. Oyarzún G.)