A los 87 años, dejo este mundo Don Aliro Zamorano Yañez, Jinete y arreglador del Criadero Alucarpa, por cerca de 40 años, desde que tomó la decisión de rumbear para el Sur desde su Tierra San Vicente de Tagua Tagua, donde siempre estuvo ligado al trabajo del Caballo y las corridas en Vacas, profesión de toda su vida.

Formó una numerosa familia, con un total de 8 hijos, de los cuales dos están ligados al Mundo del Rodeo, Cristián y Jorge Zamorano, integrantes del Criadero El Milagro, de  José Puertas Esteban, plantel en el cual, han entregado su responsabilidad y trabajo, que mantiene a Cristián Zamorano por más de tres décadas, actividad a la cual se integró Jorge hace unos pocos años.

Don Aliro, falleció a raíz de una afección Cardiaca, que le provoco un paulatino deterioro físico, que fue la causa  su deceso en la tranquilidad de su Hogar en Paillaco, donde vivía en compañía de una de sus hijas, dejando una gran cantidad de hijos, nietos, que lo acompañaron en su partida, de este mundo, yendose a la eternidad, tranquilo y seguramente de haber hecho siempre las cosas bien en su trabajo y su núcleo familiar.IMG 6570

En su extensa permanencia en el Criadero Alucarpa, desde principio de los 80, de su montura salieron muchos excelente ejemplares, que lo llevaron en reiteradas oportunidades a Rancagua en Collera con Adolfo Melo. Para el recuerdo están haber trabajado a Relicario, Sosegado,Chicotera y el Puñete, entre otros.

Mucho tuvo que ver en la formación corralera de Rafael Melo, quién se lució en el Potro Relicario,y también la formación de su hijo Cristián, quién recibió las primeras y el conocimiemto del ABC del Rodeo, quién fue elegido en los ochenta mejor Jinete Joven de la Asociación Valdivia.

La historía de Don Aliro es muy especial, dejo la Zona Central para buscar mejores oportunidades en el Sur, donde se quedó para siempre, y la de Cristián Zamorano, que se vino a la Zona Central, para madurar y hacerse un nombre en el Rodeo,no sin antes recibir el Consejo de Don Aliro, que no se viniera todavía apara acá, tentado por Don  Perico Villalobos que lo trajo a Comalle, para despues integrarse al Criadero El Milagro hasta hoy.

Dos lindas historias, ligadas al caballo y al Rodeo, que les permitio hacerse conocidos, y en el caso de Don Aliro, acompañado hasta el final por muchos huasos, que lo recuerdan como un gran arreglador y Jinete, caballero, dedicado a su trabajo, y por sobre todo, un Huaso como los de antes, de apretón de manos firme y sincero y de buen trato y sentido de lealtad y amistad.

Seguramente el hombre ya está instalado en la medialuna Celestiál, dispuesto a seguir en la senda de lo que fue su vida, la familia, los caballo y el Rodeo. (Luis A. Oyarzún ). Foto de archivos del  10/09/ del 2018, en la Medialuna de los Niches.